| Hice todo tipo de dietas, me sometí a cirugías estéticas, viví en el gimnasio y así y todo seguía sintiéndome inseguro y desgraciado.
Encontré la felicidad cuando dejé de juzgarme frente al espejo y tiré la balanza por la ventana. ¡Qué invento nefasto!, habría que prohibirlas, son trituradoras de autoestima”, concluye el autor y protagonista de este libro.
¡Feo! es la increíble, desopilante y hasta conmovedora historia real de Gonzalo Otálora, un joven como cualquier otro que enfrentó las burlas y los menosprecios y aprendió a quererse.
Un libro polémico, impertinente, audaz y honesto que promueve el impuesto a la belleza para subsidiar a los feos.
Solicitada publicada en el diario Perfil de Argentina
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Señor Presidente de la Nación, además del impuesto a la belleza para subsidiar a los feos:
· Regulación de los desfiles de moda y las publicidades para que esten representados todas las contexturas físicas, talles y pesos.
· Cupo feo en las empresas
· Plan integral en los colegios para erradicar la violencia física y verbal
· Democracia sexual: todo lindo/a que quiera acostarse con lindo/a debe hacerlo antes con un feo/a
· Regulación del uso del photoshop y el maquillaje en revistas de belleza y publicidades
· Inclusión de actores poco atractivos como protagonistas en las novelas de amor
· Maniquíes de todos los talles en las vidrieras.
· Que recursos humanos explique que significa “Buena presencia” y que se abstengan de solicitar fotos en las búsquedas laborales.
Éstas son algunas de las tantas propuestas del libro. En la argentina la democracia no existe. Lindos y feos no somos iguales ante la ley, la ley del amor, la ley del trabajo, la ley del sexo, la ley de la amistad, para los lindos todo es más fácil y para colmo nos cargan. Por una democracia para todos, desterremos la idea del cuerpo perfecto, por el fin de la belleza ideal

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